Podría decir de Temple muchas cosas, que es un restorant impresionante, que su carta es exquisita, la atención de primera, la admosfera totalmente diferente a otro lugar… pero no, no es eso, es la gente.

El día que conocí a Minsu, el dueño de Temple e Ichiban me contó una historia sobre una pareja que iba siempre al lugar y que después de el fallecimiento de la señora el caballero siguió yendo, por los recuerdos.

Me encantan las marcas con alma .

Trabajamos para Temple:

– Brandeo de marca
– Socialmedia
– Gráfica ATL